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Artista primero y tatuador después. Como suele ser en la vida, el sujeto precede al medio que lo elige en esta vida para ser artista.
Conocimos a Lesher, un guayaquileño de corazón, hace algunos años y por coincidencia. Su trazo limpio, su fotografía pura, su visión gráfica y su expresión interdisciplinar enseguida nos cautivaron. Creemos que hay pocos artistas locales como Lesher, artistas a quienes su arte los consume más allá del medio elegido. Es un placer ver cómo éste guayaquileño, que nos comparte su vida a través de las redes sociales, sucumbe ante la música, la moda y la belleza del mundo en el que vivimos
Es un placer para nosotros haber sido víctimas de una intervención de este artista.
¡Gracias Lesher!

Lesher en su medio habitual, el tatuaje.






Juego de colores que exploró Lesher, luego de haber dado con el diseño que nos quería compartir. Los últimos tres se acercan más a su estilo único, así que le hicimos honor eligiendo entre ellos al finalista.



Para muestra, un botón. Lesher y el color rosado.

La postal que terminamos eligiendo y un regalo adicional que nos hizo el artista: la intervención de la sección posterior a su propio estilo.


Y como si las coincidencias fueran pocas, nuestro equipo de panadería estaba, al mismo tiempo, en pruebas de un croissant de frambuesas. Aquí la pareja junta.

¡Muchísimas gracias por tu aporte a este proyecto, Lesher!
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